Cómo elegir un agente de IA para tu negocio

Qué preguntar antes de elegir un agente de IA para tu negocio: memoria, quién lo configura, datos, soporte y cómo medir si sirve.

Equipo DithiePublicado el 5 min de lectura

En resumen

Para elegir un agente de IA mira si recuerda el trabajo, quién lo deja listo, de quién son los datos, a quién llamas si falla y cómo vas a notar si te ahorró tiempo. Una demo bonita no responde ninguna de esas cinco cosas.

La demo va a salir bien

Lucía tiene una escuela de idiomas chica. En la reunión le muestran un chat que contesta perfecto sobre horarios, precios y la política de recuperación de clases. Las preguntas estaban preparadas. El chat también. Lucía sale convencida y, al mes, el equipo sigue escribiendo los recordatorios a mano porque nadie cargó los cursos de verdad.

Elegir un agente no es elegir la respuesta más linda. Es saber quién hace el trabajo aburrido de dejarlo listo, y qué pasa el martes en que responde mal. Antes de la reunión, marca una tarea con los criterios de qué conviene delegar a la IA. Si la demo habla de otra tarea, estás mirando el ejemplo de ellos, no el tuyo.

Cinco preguntas, en este orden

  1. ¿Recuerda el trabajo o cada chat nace vacío? Pide un ejemplo con un alumno que escribió la semana pasada. Tiene que poder decir el curso, lo pendiente y lo prometido, sin que se lo pegues de nuevo.
  2. ¿Quién lo deja funcionando? Si la respuesta es que tú vas a escribir las instrucciones, estás comprando una herramienta. Puede ser lo que quieres. Nómbralo así, y no como un agente ya armado para tu escuela.
  3. ¿De quién es el texto si me voy? Pregunta dónde quedan las conversaciones, quién del proveedor puede abrirlas, si se usan para mejorar el producto general y cómo se borran al cerrar la cuenta.
  4. ¿A quién le escribo cuando falla? Un formulario sin una persona del otro lado es una compra distinta a alguien que mira el caso contigo. Pregunta quién responde, y si responde en tu idioma.
  5. ¿Cómo voy a notar, en un mes, si sirvió? Acuerda una tarea y una señal de tu día. Menos correcciones, otra persona puede preparar el aviso, la lista de pendientes es la lista de verdad.

La palabra memoria, sola, no alcanza. Puede querer decir que el chat recuerda tu nombre, o que todo el equipo retoma lo que se habló con un cliente. La diferencia está en qué es un agente de IA con memoria.

Cómo suena una respuesta que sirve

Qué escuchar en la reunión, pregunta por pregunta
PreguntaAlcanza para decidirNo te alcanza
MemoriaCita al cliente, lo pendiente y lo prometidoDice que tiene memoria y no muestra de qué
Quién lo armaLo dejan listo con tu forma de trabajarDicen que es fácil y que tú lo configuras ya
DatosExplican dónde queda el texto y cómo borrarloCambian de tema o te leen un folleto
Si fallaHay una persona que mira el caso contigoSolo un formulario, sin decir quién lo lee
Si sirvióAcuerdan una tarea y una señal de tu díaMuestran un gráfico que no sale de tu trabajo

Ninguna de esas respuestas exige que sepas de tecnología. Exige una frase que puedas repetirle a tu equipo al volver. Si no puedes repetirla, no la entendiste, y no es culpa tuya. Pide que la digan de nuevo, con un ejemplo de tu escuela, tu local o tu consultorio.

Prueba con un caso tuyo, no con el de ellos

Lleva a la reunión un caso ya cerrado, con los datos sensibles tapados. En la escuela de Lucía, un alumno que faltó dos semanas y hay que ofrecerle recuperación, sin el nombre real. Pide que el agente arme el mensaje con las reglas de la escuela. Después cambia un dato, el horario o el curso, y mira si arrastra el dato viejo.

  • Si insiste en el dato viejo, la memoria está mal contada o no está.
  • Si inventa una política de recuperación que tú no dijiste, no conoce tus reglas. Las está completando.
  • Si el segundo mensaje lo puede preparar otra persona de recepción con la misma instrucción, el armado no quedó en la cabeza de quien vendió.

Una prueba corta no reemplaza un mes de uso. Alcanza para ver si te están mostrando un guion. Si el proveedor no acepta un caso tuyo, eso también es una respuesta.

Qué puede decir Dithie hoy, y qué no

Con las cinco preguntas, Dithie hoy solo puede responder una parte, porque el producto está en desarrollo y no hay una cuenta para abrir. Quién lo arma: hablamos con tu equipo, vemos qué tareas se repiten y te dejamos los agentes funcionando. Tú no los configuras. Memoria: los agentes van a recordar cada conversación y van a seguir donde las dejaron. Les vas a escribir en lenguaje común.

Sobre los datos, el soporte del día a día y el precio, esta página no afirma nada. Esas respuestas se leen cuando hay un producto abierto, no en una guía. Si quieres enterarte cuando eso exista, la lista de espera es el camino. Mientras tanto, las cinco preguntas te sirven para cualquier proveedor.

Preguntas frecuentes

¿Conviene elegir un agente o un chat general?

El chat general alcanza para un texto suelto que configuras tú. Un agente conviene cuando la tarea es del equipo, se repite y tiene que salir con las mismas reglas. Si dudas, prueba primero la tarea en el chat que ya tienes.

¿Qué llevo a la primera reunión con un proveedor?

Una tarea que ya haces cada semana y un caso real con los datos tapados. Pide que lo resuelvan con tus reglas, y cambia un dato a mitad de la prueba para ver si arrastran el anterior.

¿Cómo sé si la memoria es de verdad?

Pide que retome un cliente de la semana pasada sin pegar de nuevo la conversación. Tiene que nombrar lo pendiente y lo prometido. Si solo recuerda tu nombre de usuario, es otra cosa.

¿Hace falta un contrato largo para empezar a evaluar?

No para hacer las cinco preguntas. Sí conviene entender, antes de cargar clientes de verdad, de quién es el texto y cómo se borra. Si esa frase no aparece, no cargues la lista.

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